Resumen
Las intervenciones sociales y ambientales en ambientes urbanos de nuestro país son de reducida participación debido a la poca inclusión e interés de la gente por las condiciones de su entorno inmediato. Ocasionando que las normas sociales implícitas y explícitas del ambiente circundante, les demande realizar esfuerzos de organización e inserción comunitaria; mismos que desconocen y que los hacen desistir de su iniciativa de diagnosticar, planificar, diseñar y evaluar sus espacios comunes, quedando en la espera de que intervengan líderes sociales o institucionales que resuelvan dichas demandas. Investigaciones realizadas en el campo de la psicología ambiental, social y comunitaria, así como de las ciencias sociales, han encontrado que la gente no cuenta con competencias sociales como la asertividad, afabilidad y empatía, ni con los recursos cognoscitivos que les permitan satisfacer sus necesidades básicas sin demeritar sus condiciones de salud pública actuales. Esto obliga a que los participantes adquieran herramientas cognoscitivas, que permitan llevar a cabo de manera sistemática, consistente y permanente, la exigencia y satisfacción de sus necesidades, a partir de la inclusión de la población en la formulación de estrategias para la solución de problemas urbano-ambientales, y con ello, el mejoramiento de aspectos de salud pública.
