Resumen
El creciente interés internacional por promover la cultura como bien público presenta una oportunidad para que sea reconocida. Refleja un consenso entre los gobiernos de todo el mundo de que necesitamos una hoja de ruta común para fortalecer las políticas públicas que apoyen la cultura dentro de espacios políticos específicos y en otras carteras. Debemos reconocer que el concepto de bienes públicos es principalmente económico y no se entiende universalmente, lo que puede causar confusión y requerir mayor contexto.
Nuestro informe pretende explorar el concepto de bien público y cómo se entiende desde perspectivas diversas e intersectoriales; resaltar estudios de casos en todos los sectores; examinar las oportunidades y los desafíos de la formulación de políticas públicas; y evaluar cómo la cultura puede hacer una contribución única para impulsar futuros sostenibles en particular hacia la materialización de la cultura como objetivo propio de la agenda de la ONU. Nos acercamos a nuestros ocho autores(as), expertos(as) en su campo, y les solicitamos que respondieran a la pregunta: ¿qué significa la cultura como bien público para usted y su trabajo, y qué podría significar para la acción y los resultados tangibles? Siete de nuestros(as) autores(as) provienen del ecosistema cultural (incluidos(as) profesionales y quienes trabajan en el gobierno, organizaciones de la sociedad civil y el mundo académico) y la octava es una académica de las ciencias.
Larasati (Indonesia) explora el papel de la cultura en la vida cotidiana. Magkou (Grecia) reflexiona sobre la importancia de las sociedades civiles activas e introduce el concepto de los comunes en un contexto europeo. Montecino (Chile) escribe sobre los peligros de la comodificación cultural y el fetichismo en América Latina. Mormina (Reino Unido) aplica una visión de ciencia y conocimiento a la noción de bienes sociales irreductibles y capacidades culturales. Mpfunya (Zimbabue) ofrece una perspectiva africana sobre el mal uso de la cultura como bien público y cómo recuperar narrativas y reparaciones. Raphael (México) considera los peligros de la homogeneización y la importancia de un bien común que acoja y salvaguarde la diferencia. Vunidilo (Fiji) reflexiona sobre la recuperación del museo como bien público y espacio activo de narrativas en el Pacífico. Y Wainwright (Nueva Zelanda) evalúa los legados del modelo de Westminster y las oportunidades de adoptar el Tratado de Waitangi para priorizar el valor público. Todos nuestros(as) autores(as) se basan en su experiencia y los imperativos que dan forma a sus diversos contextos. Sus realidades están entrelazadas y nos muestran que el diálogo es fundamental y urgente.
El discurso en torno a la cultura como bien público abarca una amplia gama de perspectivas y consideraciones, que van desde la teoría económica hasta las ciencias sociales y políticas. El reconocimiento de la cultura como un bien público tiene implicancias importantes para la formulación de políticas públicas, la asignación de recursos y los valores sociales. Como se describe en nuestro informe, no existe una definición o enfoque singular para entender la cultura como un bien público. Más bien, es un concepto complejo y multifacético que requiere debate, exploración y perfeccionamiento continuos. Para contribuir a los debates, les presentamos las perspectivas de nuestros(as) ocho autores(as).
Comencemos, entonces, nuestra conversación.
Magdalena Moreno Mujica Directora Ejecutiva, IFACCA
