Resumen
El Museo del Maíz de Senguio Michoacán, el Mudma, surge para alertar sobre el peligro del maíz transgénico y reafirmar el valor del maíz como símbolo de nuestra identidad cultural y base de nuestra alimentación por milenios, porque como lo afirman sus fundadores: "maíz somos”.
Derivado de que la presencia de lo humano en la tierra, cuatro han sido los orígenes fundacionales de las civilizaciones antiguas: La “cebada”, el ‘arroz”, el “trigo” y el “maíz”. Mediante su domesticación, el paso a una vida diaria que permitió la diversificación de actividades mediante el manejo de su naturaleza, el maíz se convirtió en el centro de la convivencia de toda una vida sedimentada que hizo raíz. Las acciones acompañadas de formas de comunicación distintas, fueron conformando una racionalidad erigida como sentido común, traducido formas de cultivo, religiosidad y construcción de todo un sistema coherente de saberes que generaron identidad, sentido de pertenencia y representación de la vida y la muerte que en su conjunto, asentaron la centralidad de una misma cosmovisión.
Por conducto del maíz fue que la antigua America continental sedimento esta misma centralidad de donde surgió el lenguaje y su escritura, Ambos testimonios de una historia propia, articulada en la traza de las ciudades y el habitar originario en el que cultura y natura sentaron las bases de lo que hasta el día de hoy, se celebra como festividad y preocupación por el devenir de los ciclos de la naturaleza.
También porque en la etapa novohispana el maíz influyó en la transformación socioeconómica productiva y cultural a nivel mundial, en el mejoramiento de la dieta. Su adecuación a la productividad rural y economía moderna, es indudable.
Por todas estas razones, el museo del Maíz de Senguio, Michoacán, el Mudma constituye un referente comunitario, a la vez qe un ejemplo cultural, regional y ciudadano digno de acompañarse, de ser estimulado, fortalecido y ampliamente divulgado justo en esta nueva edición de la Revista, que ahora surge con el tema de Diversidad y Patrimonio Cultural.
En muy buena hora!
